La segunda sesión, dirigida por el presidente Jorge Fiallos, segundo consejero de la Estaca, estaba dirigida para los miembros adultos, mayores de 18 años, de la estaca, dio inicio a las 5:00 pm, con una asistencia de 195 adultos.
Primeramente,
dirigió la palabra el Presidente Robledo, primer consejero de la Estaca,
invitándonos a estudiar con mayor profundidad el significado de ministrar,
mencionando que debemos conocer realmente a quiénes se nos ha llamado a
ministrar, sus desafíos y sus virtudes, ya sea saliendo a caminar con ellos,
haciendo noches de juego, servir juntos, enviando mensajes de texto, compartir
citas de discursos de la conferencia, leer juntos escrituras, entre otras
cosas.
Seguidamente,
la hermana Evelin Flores, presidenta de la Primaria de Estaca nos recordó la
importancia de mejorar en cuanto a la manera que estamos hermanando a los
investigadores y recién conversos, citando el segundo mandamiento más
importante: Amar al prójimo. Para ellos, dio dos sugerencias:
1.
Trabajar con nosotros mismos. A veces nos excusamos en nuestra poca habilidad
para tratar con los demás, pero relatándonos como Moisés tuvo el mismo temor y
como el Señor le ayudó a salir adelante. Como se menciona en Moroni 7:48,
debemos orar al Señor para tener esta caridad por nuestros hermanos, y luego
ACTUAR.
2.
Trabajar ayudando a los demás, invitándoles a la Iglesia y a otras actividades
entre semana, tanto en la Iglesia como en nuestros hogares.
Nuestro
amado Patriarca, Armando Zepeda, nos recordó la importancia de buscar
inspiración divina para nuestra vida a través de la Bendición Patriarcal. Y que
una vez recibida, debemos estudiarla con frecuencia, detenidamente, y
atesorarla en nuestras vidas.
El
presidente Fiallos nos invitó a cuidar más diligentemente a nuestra juventud,
un llamado que nos hizo tanto a padres como a líderes. Tal como se atrapan a
los monos en Brasil, que prefieren aferrarse a la comida antes que escapar, así
a veces nuestros jóvenes se aferran a malas prácticas y precisan nuestra ayuda.
Y compartió 3 principios, aprendidos de un apóstol, para cuidar a nuestros
jóvenes:
1. Permanecer cerca de ellos
2. Conectarlos con lo divino
3. Dejarlos liderar.
Luego
de sus palabras, la hermana Mirna Reyes, presidenta de Mujeres Jóvenes de
Estaca, enfatizó la importancia de desarrollar el atributo divino de la
Paciencia, comenzando dicho proceso en el hogar, que es donde menos la
practicamos. Citando a Santiago 1:19, Mosiah 3:19 y Mosiah 23:21, nos enseñó
que la paciencia es vital para enseñar a la manera del Señor, en el hogar, en
nuestras dificultades económicas y en la iglesia, especialmente con los nuevos
conversos.
Finalmente, Elder Chávez retomó el tema de la ministración y, apoyado en
escrituras y en videos inspirados, nos reiteró el vital mandato del Salvador a
Pedro, muy vigente todavía en nuestras vidas: Apacienta mis ovejas. A veces,
será necesario ministrar primeramente a aquellos llamados a ministrar, pero si
lo hacemos con amor y paciencia, seguiremos el ejemplo del Señor Jesucristo de
enseñar mediante el ejemplo y la acción.
La sesion
de la conferencia fue muy enriquecedora ya que se pidio a los obispos y a los presidentes el cuorum de elderes
que se sentaran juntos y escribieran en la pizarra las responsabilidades que
llevaban a cabo, para sorpresa de todos, las responsabilidades del obispo quedaron alijeradas mediante el apoyo de los presidentes de cuorum de elderes.










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