¿Cuántas
veces hemos visto a los niños perfectamente arreglados y sentados en la iglesia
disfrutando una galleta o dibujando y
coloreando en su silla pero prestos a escuchar la voz de los profetas en la
Conferencia General, estar reverentes los domingos o ¿A los esposos con sus trajes
limpios y sirviendo en la iglesia?
Todo esto no ocurre por arte de magia, tiene que ser obra de alguien con un amor puro
y casi perfecto, como solo una madre y una esposa puede lograr.
Se
levantan temprano para preparar lo necesario; tener sus trajes, los snacks, los
dibujos, los colores, juguetes, ropa de
respaldo, las llaves de la casa y por ultimo ellas, preparan el almuerzo,
cuidan a los niños, desarrollan sus llamamientos, son fieles en todas las asignaciones,
las madres todo lo pueden lograr, las mejores siempre mantienen una oración en
su corazón, y con esa ayuda divina se sobreponen a todo.
Ellas
preparan a sus hijos desde pequeños enseñándoles en familia el Estudio de las escrituras,
La oración familiar, las noches de hogar, son un faro, guiándoles y
explicándoles los mensajes que los Profetas
dan para que a medida pase el tiempo, sepan a qué fuente han de acudir cuando venga adversidad.
Los
profetas han dicho: “La felicidad en la
vida familiar tiene mayor probabilidad de lograrse cuando se basa en las
enseñanzas del Señor Jesucristo. (La familia, Una Proclamación para el
Mundo).
Las
madres de la iglesia, son unas súper mamás, coordinan todo, lo saben todo, aman
con todo el corazón, sirven en todo momento y a toda hora, algunas trabajan,
otras estudian, otras cuidan el hogar, otras sin ayuda de un conyugue lo hacen
todo, sin importar sus circunstancias hacen lo imposible para que su familia viva los atributos de Cristo fe, caridad, paciencia,
humildad, bondad, ellas son pilares de la sociedad y bastiones del mundo.
Nefi
exhortó: “Por tanto, debéis seguir
adelante con firmeza en Cristo, teniendo un fulgor perfecto de esperanza y amor
por Dios y por todos los hombres. Por tanto, si marcháis adelante, deleitándoos
en la palabra de Cristo, y perseveráis hasta el fin, he aquí, así dice el
Padre: Tendréis la vida eterna.” 2 Nefi 31:20.
Cuan
agradecidos debemos de estar con ellas, nuestras mamás, por las miles de cosas
que hacen en la iglesia, y especialmente en su familia, por la gran labor de cuidarnos, guiarnos, alentarnos,
sobre todo gracias por prepáranos para la eternidad.
Marbelly Briceño
Realmente puedo testificar cada una de sus palabras, mi madre ha sido el mayor ejemplo que he podido tener, ella todos los sábados planchaba mi vestido para ir a la iglesia y lucirlo en la primaria, ella me enseñó a orar constantemente y bendecir mis alimentos, ella me enseñó a ser una fiel pagadora de Diezmos... La amo, ella es mi ejemplo y ella ha creado el deseo en mi de poder llegar a ser una madre amorosa que enseña y corrige 💜
ResponderEliminarExcelente aporte... Me hizo recordar y valorar más a mi madre está noche!
ResponderEliminarMuchas gracias por el reportaje y tomar el tiempo para crear este blog
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