Mi familia es miembro hace más de 30 años,
todo comenzó cuando mi hermano mayor conoció a los misioneros, tiempo después
se bautizó. El invito a mi mamá y a mi hermana a escuchar a los elderes una vez
que ellas aceptaron este evangelio, sus vidas cambiaron con el tiempo, ellas
comentan que su conversión fue lenta pero muy firme. Años más tarde mi hermano falleció
y ellas se alejaron de la iglesia. Con mi nacimiento tomaron la decisión de regresar pues querían
darme un buen ejemplo y enseñarme principios correctos.
Cuanto agradezco aquel
legado que mi hermano nos dejó también admiro la fidelidad de mi madre, que a
pesar de todas las dificultades nos ha mostrado el camino.Me siento privilegiada en conocer sobre las ordenanzas,
convenios y sobre todo lo que debo de hacer para así regresar a mi hogar
celestial. El presidente Boyd K. Packer declaro: “…Necesitamos mujeres con el
don de discernimiento, mujeres que sepan como hacer que las cosas importantes
sucedan mediante su fe, que sean defensoras y valientes de la moralidad y la
familia; mujeres devotas en pastorear a las hijos de Dios, mujeres que sepan
como recibir revelación personal, mujeres que sepan como invocar los poderes
del cielo…”.
Me esfuerzo cada dia por ser una mejor persona, buscar oportunidades
de servicio y actuar . Toda mi vida me he rodeado de madres, amigas, lideres y
hermanas que son mujeres admirables, cada una de ellas ha dejado una enseñanza
en mi corazón que ha marcado mi vida, me han ayudado a saber cómo y de qué
manera puedo ser las manos del Señor en esta tierra. Me he podido percatar de
lo dulces, fieles, amorosas que son y cuanto se esmeran por dar lo mejor se sí
en cualquier labor que desempeñen.
Una vez
el Elder Dieter F. Uchtdorf dijo: “Ustedes son en verdad hijas espirituales de
la realeza del Dios Todopoderoso. Son princesas, destinadas a ser reinas. Su propio relato maravilloso ya ha
comenzado. Su “erase una vez ” es ahora.” Somos hijas literales de un Padre Celestial que nos ama y que conoce
nuestro potencial, que está atento en
todo momento para ayudarnos, conoce
nuestro corazón y confía mucho en nosotras. El Señor nos ha bendecido con
cualidades divinas de virtud, fortaleza y amor para que con esos mismos
atributos y muchos más de los que nos ha dotado; podamos bendecir de la misma manera la vida
de las personas a nuestro alrededor e incluso generaciones. ¡Estemos listas
para cumplir con nuestro divino propósito!
En Doctrina y Convenios se encuentra una
escritura que muchas veces ha redefinido el rumbo de mis decisiones, me ha
ayudado a entender que no importa cuan insignificantes parezcan mis esfuerzos, estos
suman. Lo mas importante es que Nuestro
Amado Padre lo ve y esta dispuesto a magnificar nuestros pequeños esfuerzos
justos. “Por tanto, no os canséis de hacer lo bueno, porque estáis poniendo los
cimientos de una gran obra. Y de las cosas pequeñas proceden las grandes. He
aquí, el Señor requiere el corazón y una mente bien dispuesta; y los de buena
voluntad y los obedientes comerán de la abundancia de la tierra de Sión en
estos postreros días.”(DyC 64:33-34)
No tengo ninguna duda en mi corazón que Nuestro Salvador murió una vez y ahora vive
para siempre, cuan agradecida estoy por su expiación infinita; siento el amor
de Mi Señor en todo momento y mucho mas cuando me siento sola y cansada. Se que
las mujeres tenemos un papel hermoso e importante en el plan de Nuestro Padre
Celestial. Lo que hagamos hoy influirá en las naciones del futuro.
Cherry Andrea Gómez
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